Bienvenido ilustre capitán de lejano navío

Bienvenidos al mundo dónde las ideas nadan en estanques brillantes de colores, dónde todo lo que muere nace en el mismo instante... Bienvenidos al Desierto de Grao diurno y la nocturna Selva de Pilgrin!

abril 08, 2011

Rueda de prensa II: Librería De cuento

Ya tenemos aquí la segunda entrevista para esta nueva sección, he de aclararos, tras algunas preguntas recibidas de algunos que seguís el blog que el nombre lo tomé porque me parecía un gran juego de palabras.
Las primeras imprentas o prensas, llevaban como una rueda de molino que hacía de peso para "prensar" el papel e impregnarlo de tinta... Me pareció curioso, como jugando con esa lexicalización dábamos significado a la entrevista y la relación que tiene con nuestra labor editorial.
Una vez aclarado este punto, os devuelvo a las palabras de José Luis Pérez, que nos presenta esta vez a la librería De Cuento, donde Mari Paz y Edu nos trataron encantadoramente.

Eduardo mira de reojo la grabadora como si fuera un insecto, negro y brillante, que acaba de posarse en mi mano. Con una risa algo inquieta nos confiesa sentirse algo nervioso, “es la primera entrevista que me hacen”. Eduardo nos recibe detrás del mostrador de la librería "De Cuento", un mostrador que no es sino la carlinga de un globo aerostático. Tras ella, se asemeja al doctor Samuel Fergusson, el intrépido científico al que Julio Verne hizo viajar al mando del globo Victoria por todo África en Cinco semanas en globo. Le proponemos dejar la grabadora en el mostrador, a un lado, y que la entrevista se convierta más en un diálogo entre ambos en vez de un fusilamiento a preguntas. Eduardo vuelve a reírse. Tiene una de esas risas contagiosas de hilo de cometa a la que uno quisiera asirse para despegar los pies del suelo. Entro en la carlinga de "De Cuento" para dejar sobre el mostrador la grabadora. Nada más poner mi pie en él, noto que vamos perdiendo lastre y el globo comienza a elevarse. Es una sensación extraña. Nos elevamos delicadamente, sin brusquedad, como si estuviéramos flotando, cogiendo altura poco a poco. Ascendemos hacia el cielo limpio de Madrid de esa mañana de lunes ante las miradas atónitas de los que transitan a esa hora por el Paseo de santa María de la cabeza. Miro hacia abajo para calibrar la altura a la que estamos y distingo perfectamente la librería, con sus paredes blancas y sus marcos de colores. Desde la altura, la librería se ve como una isla en medio de un mar de color gris. Vamos cogiendo cada vez más altura. Enfrente de nosotros, como intrincadas venas que cruzan la ciudad, hallamos las numerosas vías de la estación de Atocha. A un lado, el paseo del Prado, con el bullir de coches por su avenida como industriosas hormigas que buscan aceleradamente el camino de vuelta al hormiguero.
Mientras permanecemos estables en el aire, apenas mecidos por una ligera brisa que peina las escasas nubes que hay en el cielo de Madrid, Eduardo define "De Cuento" como “una librería todavía en construcción”. Abrieron sus puertas hace tres meses. Su catálogo es aún pequeño, pero, según Eduardo, “es un catálogo seleccionado. Son cosas que conozco. En la librería vendemos lo que nos gusta”. Para "De Cuento", “aconsejar una lectura es una manera de comprometerse”. Hablamos de ese “compromiso”, de esa labor de asesoramiento que se realiza en las librerías infantiles. Eduardo lo define como una camino de dos direcciones.”El cliente viene abierto y se deja asesorar. Asesoras, pero también es un intercambio mutuo. Muchas veces son ellos los que te recomiendan algo a ti. En ese sentido es bastante enriquecedor, y más para alguien como yo, que lleva poco en este mundo y cada día va aprendiendo algo nuevo”. Nos dice que el lector suele ser un público fiel y que si logras acertar con la recomendación “has ganado alguien para la causa, porque, en este tipo de librerías, el boca a boca es la clave del éxito”. Cuando Eduardo termina de hablar me doy cuenta de que hemos vuelto a ascender. Parece que cada vez que pronunciamos una palabra nos volviéramos más ligeros y el globo ascendiera un poco más. Desde la altura en la que estamos se ve ya claramente al fondo la estatua de Cibeles y la puerta de Alcalá. Le preguntamos a Eduardo si son los niños los que eligen sus propias lecturas. “Los niños eligen muy poco”, nos cuenta mientras mira al horizonte, “entran sobre todo adultos buscando recomendación para un regalo o una lectura para un niño que no lee”. Nos asegura que los adultos que entran, “lo hacen ya preguntando, apenas se paran a ver qué pueden encontrar en la librería. No hacen como en las librerías generalistas, donde uno se demora viendo los títulos que se exponen y va hojeando esto y lo otro”.
Definitivamente, cada palabra que pronunciamos es un lastre que arrojamos para que el globo de "De Cuento" siga cogiendo altura. Miro hacia abajo deseando que las palabras que vamos dejando caer no le hagan daño a ninguno de los transeúntes a los que nos cuesta distinguir desde esa altura. A la hora de forjar un lector, desde "De Cuento" entienden que la clave reside en que los niños no asocien el leer como algo espeso y aburrido. “Nuestro principal objetivo”, nos señala Eduardo, “es que los niños abandonen la librería con la sensación de que se lo han pasado bien y deseen volver”. Para ello, aparte de ofrecer libros, la librería tiene que reforzarse con distintas actividades de animación que desemboquen en un fomento de la lectura, tales como cuentacuentos o talleres. “Hay una cosa de la que tratamos de huir en De Cuento”, continua Eduardo. “Por ejemplo, del concepto de imposición de la lectura, del hecho de que la lectura sea visto socialmente como una clase de distinción. Leer es una buena opción, mantiene tu mente abierta, pero no funciona cuando se trata de imponer”.
El tiempo va pasando. Y su paso trae algunas pequeñas nubes bajas como de algodón que se deshacen al tocar el globo. Madrid es una mancha irreconocible que queda a nuestros pie
s. De lo que vemos ya solo podemos distinguir cuatro torres que en la lejanía se yerguen como cuatro dedos que quisieran alcanzar el globo para bajarlo de nuevo a tierra. Seguimos hablando. Eduardo nos cuenta que algunos clientes de la librería se quejan del tamaño excesivo de algunos libros infantiles. “Resultan difíciles de manejar en la cama cuando se le está contando la historia al niño”. Vuelve a reírse, y el eco de su risa decora en nuestra imaginación la escena de un padre al que las manos no le alcanzan para sujetar el libro y atender a su hijo. “Es como si muchas editoriales infantiles editaran los libros para que los comprara el niño que todo adulto lleva dentro”. Y comenzamos a hablar de algunas cuidadísimas a la par que carísimas ediciones de libros infantiles pensadas para un público adulto, “con un tipo de ilustraciones que podrían estar perfectamente colgadas en el Thyssen”. Eduardo cree que los libros son para ser usados, no para ser guardados y venerados como si fueran reliquias.
¿Hay mejor manera de hablar del futuro que la de estar suspendido en el aire con la mirada puesta en el horizonte? “
Uno de los planes de futuro es el de contar con más espacio en la tienda. Los libros comienzan a demandar más espacio. Además, hay que seguir realizando actividades de animación, como teatro de guiñol, cuentacuentos o talleres, que al final resultan básicos para fomentar la lectura entre los más pequeños. La idea es que sea un espacio abierto en el que puedan desarrollarse todo tipo de actividades”. Empieza a ser hora de descender. Le pregunto a Eduardo cómo lo haremos. Ascender ha sido relativamente fácil. Ha bastado con ir dejando caer las palabras de las que estábamos llenos. Pero, ¿qué haremos para descender? Eduardo vuelve a reírse. Enarca su ceja derecha y me pregunta si estoy seguro de que alguna vez ascendiéramos. Miro hacia abajo y solo veo el entarimado del suelo de la librería. A nuestro alrededor ya no hay nubes que se van deshilachando como madejas ante el soplo del viento. Nos rodean las estanterías llenas de libros que visten las paredes de "De Cuento". Solo una cosa me hace dudar que no estemos todavía a borde del Victoria viendo la ciudad desde el aire. Es una casita pequeña de juguete que está ubicada en medio de la librería. “Una de las cosas que tuvimos claras desde un principio. Un espacio en el que los niños pudieran jugar”. Recogemos la grabadora como quien recoge un insecto de la hierba y nos despedimos de Eduardo. Comenzamos a andar por las calles de Madrid. El sol nos acompaña. De repente, como si una nube oscura lo tapara, una sombra tiñe de gris la calle. Volvemos nuestra mirada hacia el cielo pensando que la mañana acabará prodigando agua después de todo. Asombrados, vemos que no es ninguna nube la que nos ha cubierto de sombra. Es un globo que se eleva al cielo de Madrid el que, por un momento, nos ha hurtado la luz del sol.

De Cuento la podéis encontrar en Paseo de Santa María de la Cabeza, nº39 (metro de Palos de la Frontera, también tenéis la estación de cercanías de Atocha cerquísima). Os invitamos a que les visitéis, hacen todo tipo de actividades, incluso si queréis celebrar vuestro cumple, podéis contactar con ellos.

abril 07, 2011

Nuevas Noticias sobre Esther Rodríguez Cabrales (ilustradora)!

Tal como os veníamos informando, Esther ya tiene su fecha para su exposición "Aquellas tan otras" y os invitamos a que os acerqueís, porque francamente es una pasada...
Aquí tenéis el folleto:

Así que tomad nota del 6 al 28 de Abril en la Sala Julián Besteiro (Avda. Rey Juan Carlos I, nº30; Leganés) tenéis una cita con los mirlos de una poetisa lectora e ilustradora apasionada.
Más información la encontraréis en su blog:
"Horizontes y fantasmas"

marzo 30, 2011

Rueda de prensa: El Hada Trabalenguas

Tal como os comentamos, inauguramos una nueva sección en este blog para que podáis conocer un poquito más a todos aquellos que están inmersos en este maravilloso mundo de los libros infantiles y juveniles.
Así que empezamos por uno de los eslabones más importantes que hay: las librerías.
Con esta entrada, inauguramos la sección gracias a José Luis Pérez, que muy amablemente entrevistó a Zoraida y Verónica, de la librería El Hada Trabalenguas en Madrid.

La tarde cae sobre Madrid, cubriendo con su sábana de sombras todo lo que toca en su caída, cuando abrimos la puerta de “El Hada Trabalenguas”. Nada más poner nuestros pies en la librería tenemos la sensación de que, por un momento, hemos dejado a nuestra espalda la realidad, que hemos entrado en un espacio mágico que se rige por leyes distintas a las que se somete el mundo que queda tras el cristal. A esas horas de la tarde, la librería está vacía. Verónica y Zoraida, las libreras, se mueven por ella, atareadas, colocando libros en mesas y estanterías. Al descubrir nuestra presencia, sonríen y nos invitan a adentrarnos en ese espacio mágico que construyen y habitan.
Nos adentramos en la librería despacio, mirando alrededor, al modo que lo hace un explorador cuando descubre un nuevo mundo. Nuestros ojos descubren una farola encendida de la que cuelga un columpio aún en movimiento. Alguien ha estado columpiándose en él hasta hace muy poco tiempo. Parece como si nuestra irrupción en la librería hubiera puesto fin al balanceo. Cruzamos nuestras miradas. El columpio es diminuto. Ni Verónica ni Zoraida han podido estar utilizándolo. Ha tenido que ser algún personaje parecido a alguno de aquellos que duermen, esperando a ser despertados, al ser resucitados en su lectura entre las páginas de los libros que se encuentran en las estanterías que recorren las paredes verdes, moradas y naranjas de la librería. Decidimos dejar el misterio para más adelante, cuando estemos hablando con Verónica y ella pueda resolvernos el enigma.
Después de enseñarnos la librería, nos invita a sentarnos en dos cómodos sillones blancos para empezar nuestro diálogo. Mientras nos dirigimos a ellos no podemos evitar mirar de nuevo hacia la farola. La luz de la farola se ha apagado. Por un momento, nos preguntamos si no ha sido su luz la que ha hecho las veces de faro hasta traernos aquí. El columpio sigue con su lenta cadencia. Su impulso se va agotando pero todavía se mueve.
Nos sentamos con Verónica quien, nada más sentarse, comienza a hablarnos de lo que denomina “su locura”. Nos cuenta que lleva seis años en el sector y que, después de pensar que había tocado techo en su anterior trabajo, decidió lanzarse a la aventura de crear “El Hada Trabalenguas”, un lugar en el que poder volcar toda su pasión por el mundo de la literatura infantil. Nos cuenta, también, que la librería está pensada principalmente para ser un lugar en el que se fomente la lectura a través de diversas actividades y talleres. “Queremos crear otro tipo de ambiente distinto a lo que era una librería tradicional. La decoración, la inclusión de algo tan simple como un cuentacuentos…Todo le da una dimensión distinta a lo que eran las librerías de nuestra infancia. Éste es, básicamente, un proyecto de fomento de la lectura”. Tras sus palabras, comenzamos un animado diálogo sobre las librerías infantiles, un fenómeno relativamente nuevo, sobre su papel de asesoramiento, de “dar servicio” como lo denomina Verónica. Coincidimos en que se trata de crear un espacio en el que se refleje la magia que emana de los libros, pero también un lugar en el que los niños puedan desarrollar diversas actividades de animación.
Verónica nos cuenta que, en bastante mayor medida que en una librería generalista, son muchos los clientes que buscan asesoramiento a la hora de comprar un libro infantil.”Por ejemplo”, nos dice, ”un papá que viene preguntando por una lectura para su hijo de cinco años en la que aparezcan caballos porque al niño le encantan”. Por eso nos sigue diciendo que, al contrario de otro tipo de librerías, el librero que regenta una librería infantil tiene que haberse leído todo lo que tiene en ella para luego poder recomendar y asesorar.
Verónica lamenta que a los libreros casi no les dé tiempo de leer todo lo que se edita. Según su opinión, se edita en exceso y no todo de muy buena calidad. Remata el tema diciéndonos que “habitualmente el cliente valora el hecho de que se llevan algo seleccionado por la persona que está a cargo de la librería”.
Las librerías infantiles han cambiado, pero ¿y la literatura infantil? ¿Ha cambiado también con ellas?
Verónica medita por un momento su respuesta.”En lo que se refiere a la temática sigue siendo la misma. La evolución y el cambio han venido en los formatos. La literatura infantil ha tenido que adaptarse a una nueva realidad basada eminentemente en la imagen. Ha tenido que adecuarse de alguna manera a los nuevos formatos electrónicos inventando disparidad de nuevos formatos, como la inclusión de olores en los libros”.

Mientras conversamos, tres adultos entran en la librería. Podemos escuchar al fondo cómo le piden recomendación a Zoraida sobre una lectura para un niño de seis años. Esa es la labor de asesoramiento de la que hablábamos antes, parece decirnos Verónica con su mirada.
A raíz de ello, nos interesamos en conocer sobre qué edad toman los pequeños sus propias decisiones sobre lectura. Verónica nos dice que desde muy pequeños tienen claro lo que quieren. “Aquí entran, dan una pequeña vuelta y rápidamente eligen lo que les gusta”. También, nos cuenta que los días de diario el público que entra en la librería es principalmente adultos en busca de una lectura para regalo. Los días que hay cuentacuentos, que suelen ser los sábados las cosas cambian. “Después de una contada son los niños los que eligen y, habitualmente, suelen decantarse por el libro que se ha estado leyendo”.
Nuestros ojos se van de nuevo hacia el columpio que cuelga de la farola. Su movimiento se ha acelerado, como si alguien se hubiera columpiado en él mientras hablábamos. Estábamos tan a gusto en la conversación que no hemos reparado en que alguien allá hubiera estado usándolo. Al seguir nuestra mirada, Verónica sonríe enigmática.
Fuera de la librería ya es noche cerrada. Algunos transeúntes se paran a observar los títulos expuestos en el escaparate. Furtivamente miran al interior, preguntándose qué hacemos sentados en esos sillones blancos. Al igual que el día, la conversación va también cayendo lánguidamente.
Hablamos de a qué edad empieza a forjarse un lector. Verónica cree que la edad crítica son los 8 o 9 años. Nos dice que cuando un niño empieza a leer con 5 ó 6 años siempre coge la lectura “con ganas, si luego esas ganas consiguen cimentarse a los 8 ó 9, podemos decir que se ha ganado un lector. Por eso es tan importante no tener una mala lectura que desanime a esas edades”. Seguimos hablando de los lectores. Verónica asegura que hay muchas falacias en torno a la lectura,"como la de que a padres lectores, hijos que leen". Su experiencia también le dicta que el nivel económico no está parejo tampoco al nivel cultural o al interés por la lectura. Nos cuenta anécdotas del anterior emplazamiento de la librería en el Barrio de Salamanca.
Los tres adultos que entraron en la librería buscando una lectura para un niño de seis años abandonan el local con una de las recomendaciones que Zoraida les ha hecho. Al verles salir nos preguntamos en silencio si se habrán percatado de que el pequeño columpio colgado de la farola sigue su balanceo sin que nadie parezca impulsarlo. Al observar su marcha, reparamos en la gran cantidad de libros que pueblan las estanterías de la librería. Inmediatamente, como si fuera un acto reflejo, preguntamos a Verónica por el catálogo que se puede encontrar en “El Hada Trabalenguas”. Nos cuenta que se puede encontrar todo tipo de lecturas para todo tipo de edades, además de juguete educativo, "pero sobre todo asesoramiento a la hora de elegir una lectura adecuada a cada edad”. De nuevo el concepto sobre el que parece gravitar la filosofía de la librería, el de “dar servicio”, cuando incluso éste pueda consistir en buscar lo que no se tiene y dirigir los pasos del cliente hacia otra librería infantil. "Pero el cliente se va más que satisfecho porque le has resuelto el problema y, a la larga, acaba volviendo porque se acuerda de ello”.
Nos sorprende que en la librería no se vea la imagen de ninguno de los iconos televisivos que parecen idolatrar los más pequeños. Así se lo hacemos ver. Verónica defiende que, hoy por hoy no tienen cabida en su librería, orientada a un mundo que pretende estar más allá de las imposiciones de la pequeña pantalla en cuanto a gustos y personajes. Acto seguido pasa a defender su catálogo y enumera las virtudes que un libro infantil debe tener para formar parte de él. “Lo primero”, asegura, "es que tenga unas buenas ilustraciones. Luego, que esté todo muy clarito, que el texto no se ande por las ramas. Pero, sobre todo, que sea un producto de calidad que no trate a los niños como a tontos”.
Nuestro tiempo se acaba y no podemos sino hacer partícipe a Verónica de nuestro descubrimiento. El columpio sigue moviéndose, cadencioso, sin que nadie parezca impulsarlo. Verónica sonríe y nos dice que la librería está habitada por un hada a la que le gusta columpiarse. Es ella, nos asegura, la que le deja los libros para que pueda leérselos a los pequeños en las sesiones de cuentacuentos. Los niños escuchan absortos la historia que Verónica les cuenta sobre el hada Trabalenguas. Luego, miran por toda la librería intentando hallarla. Al igual que nosotros, también ven como el diminuto columpio se mueve como si alguien hubiera estado columpiándose en él poco antes de que ellos llegaran. Así que, se dicen, debe estar rondando todavía por la librería. Y la buscan debajo de las sillas, entre los libros… algunos incluso piensan que se esconde detrás de las piernas de algún adulto.
Decimos adiós a Verónica y a Zoraida. Nos despedimos de ellas, dejamos la magia atrás y volvemos a darnos de bruces con la realidad que nos aguardaba agazapada como una fiera detrás del cristal. Antes de comenzar a caminar, volvemos nuestra mirada al interior de la librería, hacia la farola de la que pende el columpio en miniatura. Sentado en él distinguimos a un hada de larga y rizada melena pelirroja. Por un instante, nuestras miradas se cruzan. Lleva unas gafas redondas y lleva puesto un vestido salpicado de letras blancas que parecen estrellas sobre un cielo morado. Mientras se balancea, nos dice adiós con su mano derecha. Comenzamos a andar hacia la parada de metro más cercana.


Podéis encontrar El Hada Trabalenguas en la c/ Blasco de Garay, nº 11. Los metros más cercanos son: Argüelles y San Bernardo (ambos por la salida de la calle Alberto Aguilera).
Organizan multitud de talleres y cuentacuentos, os invitamos a que os acerquéis.

marzo 07, 2011

Nota de Actualización!

Sentimos avisaros con tanto retraso, pero tenemos que advertir que la Exposición de una de nuestras ilustradoras geniales, Esther Rodrgíguez Cabrales (de la que podéis ver unos poquitos retratos aquí: http://diariodeesther.blogspot.com/) ha sido postpuesta hasta el mes de Abril.
Sentimos las molestias ocasionadas y agradecemos vuestro seguimiento.
Otra novedad: Esta semana tendremos La Cosecha en imprenta... GENIAL!!! Tenemos todos unas ganas terribles de verle finalmente la carita a este precioso libro que con tanto mimo lo han acunado Nor Prego, enfant terrible, y José Luis Pérez con su voz de mar...

febrero 11, 2011

Vidas, obras y existencias (II)

Lo primero de todo, os quiero pedir disculpas por todo este silencio... Me temo que en nuestra vida privada han surgido una serie de cambios que nos han impedido continuar por los derroteros normales todos estos meses (mudanzas, bancos, etc). Pero, tranquilos, hemos vuelto con las pilas cargadas y dispuestos a seguir dando (y, sobre todo, a vosotros) todo aquello que os prometimos.
Tal como comentaba en mi anterior entrada (y siguiendo con su hilo), a continuación os detallamos la biografía de parte de nuestros autores... Actualmente sigue creciendo (seguimos recibiendo proyectos y estamos abiertos a ellos), aunque todo este lapsus nos ha servido para plantear los lanzamientos con un poquitín más de cabeza...
Aquí tenéis a parte de nuestra plantilla maravillosa:

ESTHER RODRÍGUEZ CABRALES (MADRID, 1973)
Soñadora desde que nació. Como ella misma indica: "No hay día que no escriba, a escondidas, en mi cómoda-cárcel-burócrata donde trabajo desde hace siglos". Algunos de sus trabajos han viajado hasta las mansas páginas blancas de BCN Week en su sección de "Arroz negro", en la revista Al otro lado del espejo o en Cuadernos del matemático, así como un hiperbreve relato incluído en la antología Más cuentos para sonreír, de la editorial Hipálage. Recientemente, el poema Entomología ha garabateado la revista Adiós. En el mundo de la ilustración ha realizado la portada de la edición especial peques de Al otro lado del espejo.

Nota: En Marzo podremos disfrutar de su arte en la exposición "Aquellas tan otras" en el Centro Julián Besteiro, organizada a través del Ayuntamiento de Leganés. (No os la perdáis, aunque está orientada a coles de primaria, es un gran acercamiento a grandes autoras de las que hemos disfrutado todos.)

JUAN TORRES (MADRID, 1976)
Licenciado en Filología Inglesa, creció, vivió y estudió en Alcalá de Henares, cuna de Cervantes e inspiración inigualable para la escritura. En sus pocos momentos de soledad, siendo el tercero de cuatro hermanos, imaginaba los mundos que en la actualidad aparecen en sus historias.
Hoy en día es profesor de Inglés en un colegio de Madrid, donde compagina la enseñanza con algunas de sus grandes pasiones: el fútbol y las nuevas tecnologías. Ya sea de Poe, Cervantes, Shakespeare, Stephen King, o cualquier "best-seller de usar y tirar", en su maleta de viaje nunca falta un libro. En el tiempo libre que le deja Pablo, sin duda su mejor creación hace ya más de dos años, escribe relatos cortos y disfruta de su más preciado tesoro: la amistad y una buena conversación.

NOR PREGO (A CORUÑA, 1977)
Nacido en A Coruña, este artista de la tinta bebe sus influencias de los mismos John Buscema, Simon Bisley y Robert Crumb. Continuador de las estéticas de las películas de terror ochentenas, este ilustrador desarrolla su talento, sobre todo, para la industria discográfica en grupos tales como: Machetazo, Looking for an answer, Brody’s Militia y W.T.N. entre otros.


Aún nos quedan unos poquitos autores por relatar... Pero, esta vez, en breve, tendréis sus "vidas, obras y existencias".
Gracias a todos por seguir pendientes de nuestro trabajo y a las nuevas incorporaciones, gracias por confiar en nosotros.

Nota: Por favor, las propuestas de proyectos, os rogamos nos las remitais a cualquiera de los correos electrónicos que figuran. Gracias.